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RIESGOS EN RECOPE.

Por Jorge Corrales Quesada

Ya casi está concluida la obra de construcción de unos enormes tanques para el almacenamiento de combustibles de RECOPE. De hecho, según el artículo de La Nación del 10 de abril, titulado “Dudas por seguridad frenan uso de costosos tanques de RECOPE: Dique sería insuficiente para atajar derrames en mayor depósito del país,” la inversión estimada en $43 millones, ya “tiene un 83% de avance y $35 millones ejecutados.”

El asunto parece estar confuso pues esa obra de tres tanques y otras adicionales ha sido cuestionada por razones de seguridad, tanto por parte de la Secretaria Técnica Nacional Ambiental (SETENA), como del Cuerpo de Bomberos de Costa Rica. A pesar de ello, RECOPE asevera que “todo está en orden.”

Las inquietudes tanto de SETENA como de los Bomberos se basan en la forma en que fue construido un reservorio que almacenaría 56 millones de litros de diésel, en donde el dique necesario para contener cualquier derrame o desbordamiento del tanque de su tope en cuanto a capacidad, aparentemente es incapaz de “atajar” un derrame eventual.

Según SETENA, para resolver el problema, RECOPE “tomó diques de otros dos tanques aledaños construidos anteriormente y los comunicó entre sí con tubería subterránea que, a su vez, conecta con un área de contención o pila remota.” Pero, SETENA duda de si esa solución cumple con la normativa conocida como NFPA 30, siendo NFPA las Normas de la Asociación Nacional de Protección contra el Fuego, que define estándares internacionales para “prevenir incendios, capacitar personal, instalar equipos y medios de protección contra incendios,” usados en todo el mundo. Los Bomberos apuntaron a esos problemas y SETENA los apoyó.

A pesar de esfuerzos de RECOPE por solucionar la situación, la información del medio señala que en un oficio de los Bomberos del 31 de enero del 2017, la propuesta de conectar los tanques con tuberías, “no equivale” a la norma NPFA 30. El 30 de marzo de este año, SETENA aprobó concluir esos trabajos de mitigación citados, pero que no se deben usar sino hasta que Bomberos “examine si el inmueble representa una amenaza para la salud pública y el ambiente en caso de incendio, sismos y derrames.”

RECOPE, ante ese último oficio de SETENA, dijo que estaba dispuesta a poner menos combustible de lo posible en el tanque, que sería una subutilización de la obra (no quiero pensar que el lema “La refinadora que no refina”, se extienda ahora a “La almacenadora de combustible que no lo almacena en su totalidad). Por supuesto que esa subutilización significa un desperdicio de recursos al almacenar menos de lo que fue propuesto cuando se incurrió en esa inversión.

Ese desperdicio los pagaremos los consumidores en los precios de los combustibles, dada la naturaleza monopólica de RECOPE. Y, además, no sabemos según lo señalado, si estamos expuestos a daños por derrames que son naturalmente peligrosos.

Publicado en mis sitios de Facebook jorge corrales q y Jcorralesq Libertad, el 6 de mayo del 2018.